ARISTODEMO                    Un lugar literario
Página de Antonio Rodas Sánchez    -     De sus 3 últimos libros
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De su libro  "Sonido de la luz",   Santiago, 1987 :

BEBO EL OLVIDO

      Vuelco el vino en mi garganta
      bebo soledad
      rindo tributo al olvido
      debo olvidar;
      bebo el sabor de tu ausencia
      con crispada ansiedad
      indago la copa vacía
      y tu rostro enciende el cristal;
      sonrío, aprieto la copa
      y me quedo contigo
      a recordar...
 

De su libro  "Sonido de la luz",   Santiago, 1987 :

VIVENCIA

      Aún hay lumbre
      en la alcoba de mis padres
      me sonríe la quietud en las paredes
      sus retratos se descuelgan a estrecharme
      la ausencia me abraza irreverente.

      Sus ojos detenidos
      se quedan en mis párpados saltando,
      con ternura de horizonte frío
      regresa el sabor del viejo llanto.

      ¡Cómo volar al tiempo de aquel tiempo
      y quedarme con ellos
      ya sin ellos!
      ¡Por qué no andar por la tierra y el cielo
      como el viento!

      Esas lámparas azules arrimadas
      a la esquina de mi infancia
      languidecen
      fueron antes raíces de luz,
      ya son cipreses.
 


De su libro  "Sonido de la luz",   Santiago, 1987 :

SONIDO DEL TIEMPO

      Viene el alba a mis campanas
      un jolgorio de pájaros sin árbol
      tiende la mañana al sol.

      Cuando entre la luz al campanario
      y la tarde bostece somnolienta
      el sonido dará tumbos en la niebla.

      Se detendrá ante mí quemando voces
      como echándome el último incienso
      y todo el viento arderá en mis oídos.

      Cuando cese el sonido en la muralla
      cerrándome el camino del tiempo
      quedarán en el viento mis campanas.
 


De su libro  "Más allá del silencio",   Santiago, 1988 :

SE VIVE DEL PASADO

      Quisiera andar de nuevo por el mundo
      y escuchar si murmuran las esquinas
      que juntaban veredas y vecinas
      a espiar mi sombrero vagabundo.

      Volver a divisar por un segundo
      la sombra que corría una cortina
      y alejaba una lumbre mortecina
      imponiendo al cristal un no rotundo.

      El pasado transita en el futuro,
      asoma el alba sobre un mismo muro
      y cada árbol guarda su sonido.

      Si el instante genera su costumbre
      tras el cristal oscuro está la lumbre;
      la noche pasa, pero no se ha ido.
 

 
De su libro  "Más allá del silencio",   Santiago, 1988 :

 NOCHE SÚBITA

      ¿Por qué abrieron temprano el Paraíso
      si me quedaban bríos de alborada?
      ¿por qué dejar la noche de improviso
      si estaba el sueño tibio en mi almohada?

      No han debido traerme sin aviso
      dejando tanta luz abandonada,
      la tarde enrojeciendo el cobertizo,
      los aromos con luna desvelada.

      Quedó la lluvia ardiendo en los jardines
      pulverizando sol, como estallido
      de arco iris quebrado en volantines.

      He dejado la noche en el tintero,
      el camino sin sombra detenido,
      mi paraguas colgado en el ropero.
 


De su libro  "Más allá del silencio",   Santiago, 1988 :

MÚSICA DEL TIEMPO

      Pude ser el atril de la mañana
      sosteniendo una música de abejas
      o la música misma que se aleja
      del árbol para abrir una ventana.

      Pude ser el reloj o la campana
      vaciando tiempo en la casona vieja
      o el silbido de un pájaro en la reja
      desconfiando de la presencia humana.

      En las veredas pude ser el llanto
      o la lluvia bajando del tejado
      campanillas de amor deshilvanado.

      Sumido en la profundidad del canto
      sólo fui un detonante de ansiedades,
      un tañedor de vastas soledades.
 


De su libro  "Alba de luna",   Santiago, 1994 :

SONÁMBULO

      Sombra de luna llevo en la vereda
      resbalando mi doble desvelado,
      me sumerjo en mí mismo adormilado
      y dejo que mi sombra me preceda.

      La seguiré en silencio mientras pueda
      ir conmigo en el rumbo enamorado
      amparado en la noche, incorporado
      en el cuarto de luna que me queda.

      No sonarán mis pasos inseguros
      cuando entre en tu calle ya dormida
      y se niegue tu puerta sorprendida.

      Se filtrará mi sombra por el muro
      irrumpiendo sonámbulo en tu mente
      por quedarme en tu sueño eternamente.
 


De su libro  "Alba de luna",   Santiago, 1994 :

EN TU ATELIER

      No es sorpresiva tu afición al arte,
      se ilumina el pincel entre tus manos,
      es que espíritu y arte como hermanos
      mueven luces y sombras que departen.

      Se alza la tela como un estandarte
      blasón de lo real y de lo arcano,
      el sol, el árbol, el lomaje, el llano,
      todo concurre para incentivarte.

      Se esconde un arco iris en el lienzo
      fundido en tu paleta creacionista
      interpretando a la naturaleza.

      Conociendo tus aptitudes pienso
      que aparece la imagen del artista
      en el instante en que su acción empieza.
 


De su libro  "Alba de luna",   Santiago, 1994 :

RETRATO PÓSTUMO

      Tanto amaron mis ojos las violetas
      que hoy están en mis párpados dormidas
      buscad colores que me asignen vida,
      mirad el sol, vaciadlo en la paleta.

      No pongáis a mi rostro una careta
      que me deje la luz interrumpida,
      mostradme disfrutando mi partida,
      agitad en el lienzo mi silueta.

      Recoged en mis labios desunidos
      la voz que se quedó en mi recorrido
      rebotando en el viento y en los muros.

      No pintéis en mi espalda un lecho duro,
      que el cielo siempre me brindó la suerte
      de gozar con la vida y con la muerte.