ARISTODEMO                         Un lugar literario
Escritores       Siglos I - XIV                             Retorno
SAN LUCAS

     Lucas fue un gran escritor. Aunque no se sabe con certeza dónde nació, por lo menos se sabe que fue a principios del siglo I. Su lengua materna era el griego. Se graduó de médico en Alejandría.
    Aprendió mucho acerca de Jesús y de María la madre, cuando conoció a un anciano que estuvo en la misión de los setenta, enviada por Jesús. Lucas acompañó a San Pablo en sus viajes apostólicos.
    Escribió el tercer evangelio, de los llamados sinópticos, junto con el libro de los Hechos de los Apóstoles, en un mismo rollo.
    No es mucho más lo que se sabe de su vida.
 

TEXTO ESCOGIDO
de su  "Evangelio"

Lc 10, 21

    “En aquella hora Jesús se regocijó por el Espíritu Santo, y dijo:
     -Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas de los sabios e inteligentes, y las revelaste a los pequeños. Sí, Padre, porque así te agradó.”

DANTE ALIGHIERI

     Escritor y filósofo italiano. Es considerado el mayor poeta de la Edad Media.
     Dante Alighieri nació en Florencia el 21 de Mayo de 1265. Hijo de Alighiero di Bellincione, un notario perteneciente a una familia de la pequeña nobleza. Su madre murió cuando Dante era un niño.
     Estudió gramática y filosofía. Amó platónicamente a Beatriz, a quién conoció cuando niño y volvió a ver un par de veces cuando joven. Nunca conversaron. En sus escritos, Dante la exaltó como símbolo supremo de la gracia divina.
     Contrajo matrimonio con Gemma di Manetto Donati con quien tuvo cuatro hijos.
     Fue designado como embajador en San Gimignano para organizar la lucha de los güelfos de la Toscana contra las intrigas del papa Bonifacio VIII. Para encontrar una vía de conciliación con el Papa, fue enviado como embajador a Roma, durante un tiempo.
    Fue elegido magistrado en Florencia, cargo en el que se mantuvo sólo dos meses, pues fue acusado de malversación y expulsado por un período de dos años. Lo amenazaron con ejecutarlo si permanecía en Florencia. El exilio del poeta transcurrió entre Verona, otras ciudades del norte de Italia, y en París. Cuando se le ofreció la posibilidad de regresar rechazó el ofrecimiento, argumentando que jamás regresaría a menos que le fuesen restituidos por completo su dignidad y su honor.
     Murió en Ravena en 1321.

Algunas de sus obras más importantes son :
“La vida nueva”, “La divina comedia”, “La monarquía”, “Eglogas”, “La disputa entre el agua y la tierra”, “El convite”.

TEXTO ESCOGIDO
de  "La divina comedia"

    “Por mí se llega a la ciudad doliente.
      Por mí se avanza hacia la eterna pena.
      Por mí se va tras la perdida gente.
      Dios al pecado señaló condena
      y surgí entonces cual suprema alianza
      del poder sumo y la justicia plena.
      Y no existiendo en mí fin ni mudanza
      nada me precedió sino Dios mismo.
      Los que entrasteis perded toda esperanza.”

GIOVANNI BOCCACCIO

     Escritor italiano. Nació el 16 de Junio de 1313. Su infancia transcurrió en Florencia.
     Siendo adolescente se fue a Nápoles para trabajar en un oficina de la empresa de su padre. No resultó ser apto para los negocios. Estuvo un tiempo estudiando Derecho Canónico, pero después se dedicó a las letras, teniendo como profesores a ilustres eruditos amigos de su padre. Volvió a Florencia cuando su padre tuvo dificultades financieras.
     Ocupó importantes cargos públicos, y fue embajador en la corte papal de Avignon.
     Fue amigo de Petrarca, quien lo convenció de no hacer caso a las críticas que recibía desde algunos ambientes religiosos.
     Murió a fines del 1375.

     Algunas de sus obras más importantes son:
“La caza de Diana”, “Decameron”, “Filocolo”, “Filostrato”. “Teseida”, “Comedia de las ninfas florentinas”, “Amorosa visión”, “Madonna Fiammetta”, “Corbaccio”.

TEXTO ESCOGIDO
de  "Decameron"

“    Carísimas señoras, se me pone delante como digna de ser contada una verdad que tiene, mucho más de lo que fue, aspecto de mentira, y me ha venido a la cabeza al oír contar que uno por otro fue llorado y sepultado. Contaré, pues, cómo un vivo fue sepultado por muerto y cómo después, resucitado y no vivo, él mismo y otros muchos creyeron que había salido de la tumba, siendo por ello venerado como santo quien más bien como culpable debía ser condenado.
     Hubo, pues, en Toscana, una abadía (y todavía hay) situada, como vemos muchas, en un lugar no demasiado frecuentado por las gentes, de la que fue abad un monje que en todas las cosas era santísimo, salvo en los asuntos de mujeres, y éstos los sabía hacer tan cautamente que casi nadie no sólo no los conocía, sino que ni los sospechaba; por lo que santísimo y justo se pensaba que era en todo. Ahora, sucedió que, habiendo hecho gran amistad con el abad un riquísimo villano que tenía por nombre Ferondo, hombre ignorante y obtuso fuera de toda ponderación (y no por otra cosa gustaba el abad de su trato sino por la diversión que a veces le causaba su simpleza), en esta amistad se apercibió el abad de que Ferondo tenía por esposa a una mujer hermosísima, de la que se enamoró tan ardientemente que en otra cosa no pensaba ni de día ni de noche; pero oyendo que, por muy simple y necio que fuese en todas las demás cosas, era sapientísimo en amar y proteger a esta su mujer, casi desesperaba.
     Pero, como muy astuto, domesticó tanto a Ferondo que éste con su mujer venían alguna vez a pasearse por el jardín de su abadía; y allí, con él, sobre la felicidad de la vida eterna y sobre las santísimas acciones de muchos hombres y mujeres ya muertos les hablaba con gran modestia, tanto que a la señora le dieron deseos de confesarse con él y le pidió licencia a Ferondo y la obtuvo.  ”