ARISTODEMO                    Un lugar literario
Presencias antiguas         Gonzalo Rodas Sarmiento

  Hermanos rivales

   Dentro de mi alma hay muchos personajes. Dos de ellos, Caín y Abel, son jóvenes hermanos, o más bien dicho, compañeros de juerga. En realidad, nunca se han llevado muy bien.
   A los dos les gustaba la misma niña, otra de mis personajes internos. Una hermosa chiquilla, además de simpática, inteligente y de buen corazón.
   Ella se enamoró de Abel.
   Entonces, Caín quedó muy frustrado, y se puso a pensar en cómo deshacerse de Abel, más por envidia que por otro motivo.
   Un día, la niña no sabía dónde estaba Abel, y le preguntó a Caín.
   -¿Acaso soy guardián de mi hermano? -respondió éste, de mala manera.
   Finalmente, Caín tuvo que asumir su derrota, y se dedicó a vagar sin rumbo, lleno de culpa.
   Quería morirse, pero a nadie le interesó matarlo.