ARISTODEMO                    Un lugar literario
colección   PROFUNDIDAD EXTRAÑA                    Gonzalo Rodas Sarmiento
INICIO Relatos de la semana “José de Belén” Comentarios a “José de Belén” Poema de la semana ATISBANDO LOS MISTERIOS
Volumen:   Presencias

Presencias antiguas
   Los siguientes relatos ya están terminados:
La creación, El paraíso, Hermanos rivales, Babel, Todo es vanidad.

Relato de la semana
“Presencias antiguas”

 

Presencias de Jesús
   Los siguientes relatos ya están terminados:
María madre de Jesús, Juan Bautista, Suegra de Pedro, El hombre de la mano seca, María de Betania, Un endemoniado, La hija de Jairo, Un escriba, Marta, Un niño, El joven rico, Zaqueo, Bartimeo, Prócula, Verónica, Simón de Cirene, Dimas, Nicodemo, Judas Iscariote, María Magdalena, José de Arimatea, Tomás, Marcos.

Relato de la semana
“Presencias de Jesús”
José de Belén

      Publicada por la Editorial Universidad Bolivariana. Santiago, 2010.
     Esta es una novela que intenta rescatar la figura de San José, esposo de Santa María, y padre terrenal de Jesús.
     Me interesó investigar su historia, por tratarse de un hombre olvidado, que no ha sido visto en toda su estatura. José estuvo a cargo de velar por el desarrollo de un niño que estaba llamado a ser un gran hombre, en mayor medida que cualquiera. No es fácil cuidar a un niño así, sin frustrar sus inquietudes, y permitiéndole que pueda llegar con su mensaje. Esa misión no fue asignada al azar. Dios se la dio a quien tenía las condiciones para desempeñarse bien en eso. Eligió a un hombre que se deja guiar por sus propios sueños.
     Estuve diez años escribiendo esta novela. Necesité consultar numerosas fuentes, tanto canónicas como apócrifas, novelísticas, piadosas y también algunas irreverentes. Todas ellas necesarias para desentrañar en alguna medida los misterios de la vida de un hombre desconocido. No pretendo haber llegado al fondo de una investigación histórica, sino tan solo rescatar a esa persona llamada José, que de algún modo vive en cada uno.
     En cuanto a la forma, escogí la narración en primera persona, porque me es más natural. José, María, Jesús y Melchor son los que aparecen contando algunas escenas importantes de su historia, tal como pueden haber ocurrido durante la vida de José.

Volumen:   Atisbando los misterios

El buscador de añoranzas
      Con este poema se inicia el Volumen. Está formado por 144 estrofas de 4 versos cada una.

Canto a la Palabra del Reino
      Está formado por 7 cantos, cada uno con 21 estrofas de 4 versos eneasílabos.
      En cuanto a contenido, este poema es una acogida a la enseñanza de Jesús.

El secreto del reino    -   Descubrir luces    -   Un discípulo irreverente
     Son poemas que están aún en gestación.

Sonetos del sendero
      Estos sonetos empezaron a gestarse cuando asistí a uno de los tantos cursos de Apocalipsis que he tenido. Durante una de las clases me di cuenta, en forma absolutamente clara, que el Apocalipsis joánico no contiene anticipación de tragedias futuras, ni es tampoco una simple alusión a hechos de la historia. Algo de eso hay, pero como símbolo de acontecimientos que no ocurren en el mundo exterior, sino dentro de cada persona. Se instaló en mí la certeza de que el Apocalipsis contiene una completa enseñanza de formación personal. Eso no quiere decir que sea fácil descifrar el texto para extraer dicha enseñanza. Muchos serán los que lo intenten. Yo he puesto lo mejor de mí para ayudar a esa tarea.
      En el Apocalipsis hay siete mensajes, siete sellos, siete copas y siete trompetas. Estas instancias se parecen mucho a las siete etapas del proceso de Individuación de Jung. Es por eso que me basé en dicho método, como elemento principal, para intentar la interpretación. Pero no es el único, pues además hay un paralelo con las siete etapas de la vida de Cristo. Así pues, también las consideré.
      Por otra parte, las etapas de Jung tienen varios momentos. Yo consideré dos en cada una. Por eso, resultaron ser 14 los momentos o sub-etapas de la formación personal. Obtuve 14 narraciones, que corresponden a esos momentos. Por tratarse de relatos simbólicos, decidí expresarlos en forma poética, y no en prosa. Es así como elaboré 14 sonetos alejandrinos. Cada uno de ellos contiene 14 versos, y cada verso tiene 14 sílabas.
      Estos poemas narrativos han de servir para que cada persona se mire en ellos como en un espejo para obtener sus propios elementos interiores que le ayuden a descubrirse y transformarse.