ARISTODEMO                         Un lugar literario
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JULIO VERNE

     Escritor francés, considerado el padre de la ciencia-ficción moderna.
     Nació en Nantes el 8 de febrero de 1828. Se escapó de su casa a la edad de 11 años para ser grumete, pero fue prontamente atrapado y recuperado por sus padres. Su adolescencia transcurrió entre continuos enfrentamientos con su padre, a quien la exploración literaria de Julio le parecía ridícula. Los continuos desaires de su prima Caroline sumieron al joven en crisis de melancolía. Su padre era un abogado famoso, y para que su hijo siguiera sus pasos lo envió a París a estudiar Derecho. El contacto con la capital surtió los efectos que cabía esperar y el joven Julio desarrolló la vocación literaria. Al terminar su estudio, su padre le conminó a volver a Nantes, pero Verne se resistió, afirmándose en su decisión de hacerse un profesional de las letras. Primero, probó suerte en el teatro, sin éxito, con dos operetas en colaboración con Michel Carré. Se casó con Honorine de Vyane, en 1857 tras establecese en París como agente de bolsa. Se interesó por la vida política, llegando a ser elegido concejal.
     Durante toda su vida sufrió ataques de parálisis. Además, era diabético y acabó por perder vista y oído. Sufrió una agresión por parte de uno de sus sobrinos, que le disparó un tiro dejándolo cojo.
     Murió en 1905. Sus obras han sido traducidas a 112 idiomas. Verne se anticipó a su tiempo con más lógica y acierto que la mayoría de los escritores del género. Algunas de sus obras más importantes son : “Cinco semanas en un globo”, “Viaje al centro de la Tierra”, “De la Tierra a la Luna”, “Los hijos del capitán Grant”, “Veinte mil leguas de viaje submarino”, “La isla misteriosa”, “Dos años de vacaciones”, “Un capitán de quince años”, “Descubrimiento de la Tierra”, “Los ingleses en el Polo Norte”, “Los náufragos del aire”, “Vuelta al mundo en ochenta días”, “Una ciudad flotante”, “La isla de hélice”, “Miguel Strogoff”.

TEXTO ESCOGIDO
de  "De la Tierra a la Luna"

"Un estampido espantoso, apocalíptico, del que nada es capaz de dar idea, ni los estallidos del rayo, ni el horrísono fragor de la tempestad, ni el estruendo de las erupciones. Cual si la Tierra fuera un cráter, vomitó del fondo de sus entrañas un ingente chorro de fuego. El suelo se elevó y fueron muy contados los espectadores que pudieron entrever, por un instante, el gigantesco proyectil, hendiendo victorioso los aires, en medio de una aureola de flamígeros vapores."

LEV TOLSTOI

     Escritor ruso. Nació en Yasnaya Poliana el 9 de Septiembre de 1828. Hijo de un noble propietario y de una acaudalada princesa. Siendo pequeño quedó huérfano, y se crió con unos parientes. Nunca tuvo muy buen rendimiento académico. Sin embargo, logró estudiar Derecho y Lenguas Orientales en la Universidad de Kazan. Volvió a su campo natal, y le impactó la pobreza de sus siervos. Durante algunos años se dedicó a la carrera militar. Pidió su retiro, y se consagró por entero a la tarea de escribir. Luchó por reformas sociales en su país. Después de unos viajes por Europa, abrió una escuela gratuita para pobres, y fundó un periódico sobre temas didácticos. Criticó el funcionamiento de la Iglesia Ortodoxa. Escribió que toda forma de violencia es contraria a las enseñanzas de Cristo. Se ganó la enemistad del zar. También fue excomulgado, en 1901.
     Se casó con Sofía Behrs, una muchacha muy joven. Tuvieron trece hijos.
     Murió en 1910, días después de haber tenido una crisis bronco-pulmonar en una estación ferroviaria. Algunas de sus obras más importantes son : “Guerra y paz”, “Ana Karenina”, “El reino de Dios está en vosotros”, “Infancia”, “Resurrección”, “Últimas palabras”, “Los cosacos”, “El padre Sergio”, “La muerte fácil”.

TEXTO ESCOGIDO
El cuento  “EL ZAR Y LA CAMISA”

“En las lejanas tierras del norte, hace mucho tiempo, vivió un Zar que enfermó gravemente. Reunió a los mejores médicos de todo el imperio, que le aplicaron todos los remedios que conocían, y otros nuevos que inventaron sobre la marcha, pero, lejos de mejorar, el estado del Zar parecía cada vez peor.
     Le hicieron tomar baños calientes y fríos, ingirió jarabes de eucalipto, menta y plantas exóticas traídas en caravanas de lejanos países. Le aplicaron ungüentos y bálsamos con los ingredientes más insólitos, pero la salud del Zar no mejoraba. Tan desesperado estaba el hombre que prometió la mitad de lo que poseía a quien fuera capaz de curarle.
     El anuncio se propagó rápidamente, pues las pertenencias del gobernante eran cuantiosas, y llegaron médicos, magos y curanderos de todas partes del globo para intentar devolver la salud al Zar. Sin embargo, fue un trovador quien pronunció:
     - Yo sé el remedio: la única medicina para vuestros males, Señor. Sólo hay que buscar a un hombre feliz: vestir su camisa es la cura a vuestra enfermedad.
     Partieron emisarios del Zar hacia todos los confines de la tierra, pero encontrar a un hombre feliz no era tarea fácil: aquel que tenía salud echaba en falta el dinero; quien lo poseía, carecía de amor. Y quien lo tenía se quejaba de los hijos.
     Mas, una tarde, los soldados del Zar pasaron junto a una pequeña choza en la que un hombre descansaba sentado junto a la lumbre de la chimenea:
     - ¡Qué bella es la vida! Con el trabajo realizado, una salud de hierro y afectuosos amigos y familiares, ¿qué más podría pedir?
     Al enterarse en palacio de que por fin habrían encontrado un hombre feliz, se extendió la alegría. El hijo mayor de Zar ordenó inmediatamente:
     - ¡Traed prestamente la camisa de ese hombre! ¡Ofrecedle a cambio lo que pida! En medio de una gran algarabía, comenzaron los preparativos para celebrar la inminente recuperación del gobernante.
     Grande era la impaciencia de la gente por ver volver a los emisarios con la camisa que curaría a su gobernante, mas, cuando por fin llegaron, traían las manos vacías:
     - ¿Dónde está la camisa del hombre feliz? ¡Es necesario que la vista mi padre!
     - Señor -contestaron apenados los mensajeros-, el hombre feliz no tiene camisa.”

MARK TWAIN

     Escritor estadounidense. Nació el 30 de noviembre de 1835 en Missouri. Siendo un niño de cuatro años se trasladó con sus padres a un puerto fluvial en el Mississippi. Quedó huérfano desde muy chico, por lo que tuvo que trabajar en diferentes actividades para ganarse la vida. Fue impresor ambulante, vendedor, timonel de barcos, y corresponsal de viajes. Siempre se destacó por las anécdotas cómicas que escribía acerca de sus travesías. En 1851 publicó notas en el periódico de su hermano. Con él se trasladó a Nevada, donde probaron fortuna en las minas de plata. Fue periodista en el Territorial Enterprise de Virginia City y empezó a firmar sus artículos con el seudónimo Mark Twain.
     En 1870 contrajo matrimonio con Olivia Langdon y se estableció en Connecticut. Creó una editorial, donde publicó muchos títulos, tanto suyos como de otros autores. Recibió el doctorado Honoris Causa por la Universidad de Oxford. Falleció el 21 de abril de 1910 en Nueva York.
     Su obra se caracteriza por usar un lenguaje sencillo y accesible. Además posee buen manejo de la ironía y del buen humor.
    Algunas de sus obras más importantes son : “Una vida dura”, “Las aventuras de Tom Sawyer”, “Un vagabundo en el extranjero”, Príncipe y mendigo”, “Vida en el Mississippi”, “Un yanqui en la corte del Rey Arturo”, “Las aventuras de Huckelberry Finn”, “Recuerdos personales de Juana de Arco”, “El corruptor de Hadleyburg”, “La edad de oro”, “El extranjero misterioso”, “El robo del elefante blanco”, “Diarios de Adán y Eva”.

TEXTO ESCOGIDO
de  "Diarios de Adán y Eva"

"Al principio le tenía miedo y me echaba a correr cada vez que se volvía, pensando que me daría caza; pero poco a poco me fui dando cuenta de que lo único que quería era alejarse de mí, por lo que perdí la timidez y seguí sus huellas durante varias horas, a unas veinte yardas de distancia, lo que le ponía nervioso y parecía desagradarle. Al final se le veía bastante preocupado y trepó a un árbol. Esperé un buen rato, pero luego lo dejé por imposible y volví a casa. "